Buscando y leyendo a blogueros lectores, he observado que cuando se produce una crítica negativa de una obra, algunos escritores se lanzan a defender su obra con uñas y dientes. Hasta el punto que se lee, entre líneas, una diplomacia hostil. Una solapada rabia que ocultan con repetidos comentarios en los blogs obligando a que el bloguero reseñador justifique su opinión hasta el hartazgo. Todos nos dicen cómo hemos de llevar nuestras vidas; opinan, debaten... Te conviene esta pareja, la otra no... Paga impuestos, cumple con la Ley. Aparca el coche bien, paga la zona azul, aquí sí, allí no. Debes hacer, no debes... Revisa tu oído, tus pechos, tus cositas... cuídate, adelgaza, baja de talla... ¡Cojones ya! Como diría Fernando Fernán Gómez: ¡A la mierda! ¿Qué nos queda de libre elección? Si nos lo planteamos, pocas cosas. Y entre esas pocas cosas; los libros y...NUESTRA MANERA DE PERCIBIR Y SENTIR LO LEÍDO. Que nadie nos diga qué hemos de sentir u opinar sobre una lectura que hemos padecido o disfrutado con nuestros sentidos y nuestro particular bagaje emocional, como siempre me recuerda Rosalía, sabias palabras, amor. Los escritores nos ofrecen sus historias, bueno, nos las venden, y nosotros opinamos. A veces, defienden demasiado sus obras, sus "hijos putativos", olvidando que el lector tiene cerebro y lo que yo sienta o piense es algo nuestro. Tenemos derecho a debatir lo leído. Con educación, todo se puede comentar. Un consejo para los escritores: Dejad que vuestras historias fluyan, que calen en nuestros corazones, que nos emocionen... y si no lo lográis, a veces con una minoría y otras veces una mayoría, es inútil la defensa acérrima : dejad que también sintamos rechazo por ellas. Dejadnos ser lectores. Pagamos: opinamos. Sin embargo, agradezco a aquellos escritores que al contrario, respetan y son educados y amables cuando se reseña negativamente su obra.
LA ÚLTIMA NOCHE EN TREMORE BEACH. MIKEL SANTIAGO. EDITORIAL LA TRAMA. 412 PÁGINAS. El protagonista de esta novela es Peter Harper; un compositor de fama que ha perdido la inspiración, está divorciado y apenas ve a sus dos hijos. En una casa aislada de una playa irlandesa, intenta recuperar a sus "musas" pero una noche de tormenta lo cambia todo. Al pobre Peter le cae un rayo y su vida toma un giro vertiginoso. Al estilo del mismísimo King, el rey del terror, Mikel Santiago imita a la perfección al escritor norteamericano. Intentando no hacer spoiler, comentaré que a la novela le sobran unas cien páginas de explicaciones y descripciones farragosas e innecesarias. Últimamente, observo que esta nueva generación de escritores no respetan mucho el buen lema de "no aburrir al lector con paja innecesaria". Personalmente, me crispa que se malgasten páginas y más páginas con el único objetivo de rellenar la historia. ¿Y cómo lo hace Mikel Santiago? Sometiéndonos a un tercer...
Ya veo por dónde va tu entrada, y chica, te diría que no te lo tomes tan a pecho (que salen arrugas nena!!) No, en serio, por supuesto que cada uno es libre de comentar positiva o negativamente lo que quiera, siempre desde el respeto, que por mi experiencia, creo que tanto tú como Rosalía sois muy respetuosas siempre.
ResponderEliminarEn el caso del escritor, creo que (generalmente) también lo respetan (ojo, que alguno saca cuchillo!), y argumentan, como es lógico. Entiendo la parte en la que quieran defender su obra, siempre que respondan con el mismo respeto.
Llámame fantasiosa, pero yo sigo creyendo en la libertad de expresión, y me parece genial el "debate" y las opiniones, positivas o negativas.
Por cierto, casualmente hoy se publicará mi primera reseña positiva. Nos hemos puesto de acuerdo pelirroja!!
Un beso y no te enfurruñes!
Buscando-mi-equilibrio, no lo dice Martina por nosotras. Ayer estuvimos mirando blogs por ahí y alucinamos con algunos escritores y sus garras cuando reseñas negativamente sus obras. En nuestro caso, a excepción de una escritora mediocre e irrespetuosa, no hemos tenido experiencias negativas: al contrario.
ResponderEliminarGracias por pasar.
Ahhh vale, perdón, no había entendido bien entonces.
ResponderEliminarEse caso de la "irrespetuosa" lo sé, no sé quién, pero sí me comentó algo Martina.
Ya veo entonces que es una crítica en general, vale!!
Besosss
Nena, pingüinita, no va por nosotras, como dice Rosalía. Nosotras encantadas con nuestros seguidores, respetuosos y educaditos...menos una pedorra que se fue calentita.
ResponderEliminarBesitos.
Tema peliagudo donde los haya. Yo no me considero en el derecho de echar por tierra el trabajo de nadie pero sí de expresar mi opinión sobre algo por lo que he pagado, como bien dices. Precisamente tú lo expresas correctamente. Esa opinión negativa siempre debe hacerse desde el respecto y cuando está argumentada tampoco debería de ocasionar más problemas. Y como suelo añadir, mis impresiones son algo totalmente subjetivo y que no deben arrastrar a nadie.
ResponderEliminarBesos
Oye, chicas, tendríamos que hacer una especie de estatutos de lector-reseñador, así, entre todos...
ResponderEliminarAfortunadamente estos autores son una minoría y la mayoría o bien aceptan la crítica con el mismo respeto con el que ha sido hecha, o bien tienen un poco de dignidad y se callan.
ResponderEliminarMartina, en mi reseña de esta mañana me preguntabas si había leído a una determinada autora y la respuesta es sí y ella tampoco se tomó nada bien mi reseña de su novela premiada y eso que de verdad que no es mala, pero tampoco es entusiasta. No comentó nada en el blog (afortunadamente) pero en Twitter me dejó una perla ;)
Besotes.
No te lleves mal rato, que no merece la pena... Que se lo tomen en dos veces, jaja
ResponderEliminarUn beso
Que sería de nosotros sin la diversidad de opiniones y sin la libertad de poder expresar lo que nos transmite una lectura. Ya te lo dije esta mañana, creo que es un mal menor del efecto del posparto de primeriza, ahí con uñas y dientes,salen en defensa de su criatura, como si de verdad estuvieras haciendole un feo y no valoran que para costruir primero hay que errar, y que de las criticas siempre se aprende. El autor que ya tiene un bagaje, confianza en si mismo, en sus lectores y en su letra, calla, despues murmurara, o no, que es humano tambien, pero al menos calla, y segura estoy de que para la próxima tendra en cuenta lo que se le dijo. No hay nada mas subjetivo que una emocion y no hay nada mas subjetivo que una novela...
ResponderEliminarY ahora a seguir disfrutando de la lectura y sus mareas.....
Un beso