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Mostrando las entradas etiquetadas como POESÍA.

¿CADA COSA... EN SU LUGAR?

Mayo; naturaleza confiada en su jardín:  aroma, vida, colorido, belleza sin fin. Alguien sin más que pasear... por pasear alarga su mano, caprichosa, hasta ti: rosa en tu rosal y sin en nada más pensar, de él te arranca sin piedad, para convertirse en... adorno en su jarrón de cristal. Cuerpo para ti desconocido, ajeno, frío. Como anzuelo... un poco de agua estancada tras el atrayente, transparente y muerto cristal; ¡sepultura de tu fragante hermosura donde morirás! Rosal..., solo de espinas, sin rosa ya. Tu herida llora savia solitaria y perdida y la rosa clavado lleva del jarrón, el cristal, ya marchita clama: ¡Rocío, sol, agua clara, aire, luz ROSAL! E. Pilar Muñoz.

ASÍ COMIENZA Y JAMÁS SE ACABA: MATERNIDAD.

Por mucho que te repita: ¡te adoro! ¡te quiero!, estas palabras, por ser aún tan pequeño/a no alcanzan todavía a tu comprensión; por eso Dios convirtió mi pecho en el más profundo abrazo entre TÚ y YO. ¡Amor que mana sólo para ti de la fuente de mi amor! Este sí que es un gesto que, siendo tan chiquitito/a ¡sí que penetra y llega hasta tu corazón! Cuando nos separaron al cortar el cordón y mi vientre para siempre a ti se te cerró, ¡fue mi pecho el que generoso se te abrió! Si mi útero fue tu primera cuna y tu cobijo, si allí te convertiste en creación, este líquido tan puro y blanco siendo para tu cuerpecito alimento,  es ante todo el más hermoso medio para que se prolongue NUESTRA más ÍNTIMA unión. Elena Pilar Muñoz. Poeta y amiga de Lleida.

UN... ¿CIEGO...?

¡No puedo escribir mis versos! Mas los recitan las alas de un pájaro con anhelos de rozar el cielo. Y el viento, la brisa, el río ... y... una hoja de otoño en su descender, desde la tierra húmeda. Y fueron cantados por un trovador de otros tiempos. Caminando de pueblo en pueblo, entre el poema blanco del invierno y la clara poesía de la reciente primavera, sobre el almendro. ¡No ha de escribirse el verso! SE SIENTE DENTRO DE LO MÁS ADENTRO. Nadie como un ciego que lo... desliza por sus mejillas, trasparente, nítido y los va recogiendo en su pañuelo que aprieta contra su boca y lo  estruja contra su pecho. ¡¡Oh arco iris, el interior de un ciego, que está sintiendo sin saber  si es de día o de noche, UN VERSO!! 21 de enero de 2015. Con mis ojos cerrados entre la sonora danza de la música. Elena-Pilar Muñoz. Poeta leridana.